¿Filomena ha entrado por tu ventana y el seguro ha salido por la puerta?

A solo 8 días de estrenar el año nos damos cuenta de que otro acontecimiento histórico nos ha caído, y esta vez literalmente, del cielo. El paso de Filomena ha dejado bonitas fotos y momentos de diversión, pero una vez que nos ha dejado nos muestra a algunos su lado oscuro en forma de destrozos en viviendas, locales, coches… y ampliado, por obligación física esta vez, el confinamiento en casa. Ese hecho junto a que no estamos preparados para tanto acontecimiento histórico, ha vuelto a sacar lo mejor y peor de cada uno. De lo peor ni hablaremos, pero si de lo mejor, y porque hay solidaridad vamos superando de nuevo dificultades. En el aislamiento de mi casa veía en RRSS y aplicaciones de vecinos gente ofreciendo sus 4×4 para movilidad en caso de emergencia y chavales ofreciéndose a limpiar la calle con sus vecinos y me preguntaba si podríamos nosotros hacer algo. Así me vino a la cabeza el momento en que te encuentras que se ha caído un canalón, un árbol ha topado con un cristal de una ventana, o tu coche ha amanecido con la puerta totalmente abollada porque otro patinando en el hielo fue a dar con él, si es que no te dejó tirado en medio de la carretera y un largo etcétera de consecuencias de esta gran nevada. Así que decidimos ofrecer nuestra ayuda a nuestro entorno, sin compromiso, en un momento muy difícil, a través de nuestras RRSS. Los mensajes no tardaron en llegar. Había muchos y variados destrozos y analizamos si podrían tener algún tipo de cobertura.

No escribimos este artículo para contarlos, sino para analizar con esta pequeña muestra el mercado asegurador y la forma en que nos protegemos a la hora de contratar seguros. Es verdad que algunas compañías han reaccionado bien, pero no tanto por la compañía en sí, sino porque la póliza estaba bien suscrita y adecuada al riesgo. Pero con cierta sorpresa nos hemos encontrado con pólizas que ni de lejos cumplen las necesidades del cliente ¿Por qué? Porque están mal dimensionadas y no cubren el riesgo por completo. En la mayoría de ocasiones, y siento decirlo, pero es así, las pólizas de banco por razón de hipoteca son de alto coste y cubren básicamente la destrucción total de la vivienda, pero no otras circunstancias, entendible de cara a proteger la indemnización en caso de tal destrucción por el banco pero inservibles para el asegurado. En estos casos el siniestro ha sido rechazado por no cobertura y se ha remitido al cliente al Consorcio de Compensación de Seguros, sin tener en cuenta, seguro que por desconocimiento y sin mala intención, que el consorcio ya ha comunicado que NO se hará cargo de las indemnizaciones por daños causados por la nieve. Serán las compañías quienes deberán cubrirlo siempre y cuando se tenga cobertura por la póliza, y que de lo que si se hará cargo el es de posibles inundaciones por el deshielo posterior (sin mencionar que si se declara zona catastrófica el lugar del riesgo esto puede cambiar)

Otra causa habitual de denegación de cobertura es en pólizas en que el bien no estaba descrito como realmente es, bien porque al hacerla no se dieron todos los datos, bien porque a la emisión no se consultaron las características del bien o porque fueron pólizas hechas telefónicamente, vía online o como consecuencia de contratar aceptando una oferta que prometía bajar el precio fuera cual fuera pero sin avisar de que se eliminarían ciertos capitales o coberturas. Un caso muy repetido es la caída de árbol bien a la propia vivienda, bien a la del vecino pero una vez analizada la póliza no está declarado que la vivienda tiene jardín o no está cubierto el arbolado. En este caso podrá entrar la cobertura por responsabilidad civil por los daños al vecino pero ni la retirada ni la reparación de los daños propios. O la caída de tejado de una construcción anexa a la vivienda utilizada como garaje pero lo único que estaba asegurado era la vivienda principal.

Con datos como este vemos que en general hay preocupación por estar asegurados, pero no tanto por estar bien asegurados. Si el hecho de asegurar solo una parte o recortar coberturas es consciente para rebajar primas, no tiene tanta importancia, ya que el asegurado es consciente de que va a tener que asumir una parte del riesgo con autoseguro, es decir con sus ahorros y capital del que disponga. Pero si no es consciente, es cuando viene la sorpresa y el enfado, porque al daño se le añade la frustración de estar pagando algo que no le sirve.

Luego está la atención del siniestro, es curioso que algunos que dan el parte por su cuenta, en la misma llamada ya les dicen que no está cubierto, pero sin explicación del porqué, es decir, reciben un NO sin justificar, lo que genera incomodidad y rechazo hacia los seguros. Esto no ocurre cuando se dispone de un corredor de seguros que gestiona los seguros que tienes contratados. Primero difícilmente la póliza será deficiente porque se habrá preocupado de analizar el riesgo que quieres proteger y segundo porque será él y no tu quien se tenga que pelear con la compañía y nunca nos quedamos con el simple no, pedimos causa de rechazo y le explicamos al cliente el porqué o lo seguimos peleando si vemos o creemos que no hay razón para rehusarlo.

Siempre que contrates un seguro cuenta con alguien de confianza para hacerlo, no hablo de que tenga que ser un amigo o familiar, me refiero a alguien profesional, alguien que te de confianza, que está buscando lo mejor para ti y no solo ”venderte” un seguro y si además va a llevarte la gestión de los siniestros cuando los tengas sin cargo adicional, mejor que mejor, eso somos los corredores. Pero también cuéntales la especialidad de tu bien, si es una vivienda con algo especial que no suelen tener todas las viviendas, cuenta con su inclusión, por ejemplo un pozo, una colección de arte, herramientas de trabajo, el remolque de tu coche… de esa forma podrá buscarte la compañía que lo incluya específicamente en la póliza si es que quieres asegurarlo.

Si quieres saber si tu póliza se ajusta a la realidad, si has tenido un siniestro y no sabes cómo reclamar o te lo han rechazado, contacta con nosotros y te guiaremos.

Miriam Barca Soler

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